Creo que no comprendemos del todo la sabiduría de los mayores hasta que uno va creciendo. Yo siempre he sido desesperadillo desde chiquillo, así que mi abuelita siempre me decía que…
"De poquito en poquito se llena el jarrito"
Y yo así de si pero yo quiero de muchito en muchito para que se llene más rapidito.
Pero últimamente, cuando estoy en mi día a día trabajando en mis pendientes, me he dado cuenta de que esto tiene mucha más verdad que nunca.
Cuando tengo mucha prisa e intento hacer muchas cosas a la vez, me llega una suerte de parálisis por exceso de pendientes.
La única manera que he encontrado para poder desahogar esas tareas, a cual fila del colegio para entrar al salón, es ir acomodándolas una a una para lograr terminarlas.
Parecería que al intentar dispersar mi atención en varias cosas al mismo tiempo (pensando que sería más rápido) es menos productivo que concentrarme en una cosa, terminarla y seguir con la siguiente.
Entonces podría concluir que el dicho que tantas veces escuché de mi abuelita realmente es mejor para evitar esa sensación de abrumamiento por exceso de cosas por hacer.
Así que a enlistar las tareas por hacer y concentrarse en resolverlas de una en una de forma más enfocada.



