¿Te ha pasado que cada vez que alguien te dice:
Oye, ¿ya viste esta nueva app que salió?
Tú respondes “¡Qué interesante!”, pero en realidad piensas: “La verdad es que no me interesa tanto lo que me estás contando”.
Parece que, a medida que crecemos, vamos perdiendo algo que de niños nos resulta tan natural: la curiosidad.
Esa habilidad tan maravillosa que tenemos de ver algo desconocido y lanzarnos a explorarlo e investigarlo, sin dar nada por sentado.
A veces, conforme crecemos, tenemos menos tiempo o creemos entender las cosas. Sin embargo, esa disminución de curiosidad es precisamente lo que afecta nuestra capacidad de probar cosas nuevas en la tecnología.
Y seguro te estarás preguntando, ¿qué tiene que ver la curiosidad con mi falta de interés en las novedades tecnológicas?
Pues mira es muy sencillo: si estimulas tu curiosidad, cambiarás tu disposición al escuchar estas nuevas propuestas digitales.
Entonces, cada vez que alguien te cuente sobre alguna herramienta digital o tecnológica nueva, al menos podrás decir: “A ver, déjame probarla”.
Y tal vez, solo tal vez, terminarás encantándote y cambiando tu vida para siempre.
Bueno, creo que con esto me pasé un poco de melodramático, pero sí, uno nunca sabe cuándo alguien tiene esa función o plataforma que te facilitará los días.
Al no hacerlo simplemente te podrías estar perdiendo de esa solución por no estar abierto a ella.



