Noches Cortas, Mañanas Largas

Por ahí dicen que “al que madruga dios lo ayuda”, para muchos esto puede ser casi imposible y el hecho de levantarse muy temprano puede parecer casi, casi, un martirio.

El secreto no está en madrugar, sino en evitar noctambulear.

Sí, el extender las noches haciendo quien sabe qué tantas cosas, es lo que precisamente evita que puedas comenzar la mañana de forma productiva.

Lo primero que quiero que hagas es que te pongas a pensar:

¿A qué hora te duermes normalmente?

Una vez que tienes la respuesta a esa pregunta ahora pregúntate:

¿Qué tantas cosas haces antes de dormir?

En mi caso por lo general cuando noctambuleo, es haciendo cosas que no aportan tanto valor en mi día.

El caso es que cuando acortas la noche, alargas la mañana y no solo por el tiempo sino también por la calidad de la energía que tendrás al día siguiente.

Y sé, que si te consideras “Team Nocturno” me dirás que tal vez en la noche eres más creativo o que a esa hora es cuando te llega realmente la inspiración, pero ¿qué tal a la mañana siguiente?.

Es una realidad que una de las peores sensaciones al trabajar es estar desvelado, funcionar a medio gas por no haber descansado bien la noche anterior provoca que ni siquiera puedas tener ideas y soluciones de calidad.

Entonces podríamos decir que “al que se duerme pronto, dios lo ayuda”.

Nota: Está tan normalizado socialmente el desvelo, que no existe una palabra como tal para nombrar el hecho de dormirse temprano.