No sé tú, pero una cosa es que se te olvide comprar algo en el súper, pero otra muy diferente es:
Olvidarte de enviar un reporte importante a tu jefe.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que cualquier olvido provocará consecuencias ante esto.
En el primer ejemplo, donde olvidas algo del súper, si esto es demasiado urgente tendrás que regresarte a comprarlo (lo cual involucrará dos vueltas al súper en lugar de solo una).
Ahora, un olvido como el no enviar algo que te solicitan en el trabajo puede acarrear consecuencias más trascendentales, como hasta perder tu trabajo en caso de que estos olvidos sean recurrentes.
Pero bueno, vamos al grano. Si tan solo hubieras llevado una lista con lo que tenías que comprar al súper o si hubieras pegado una nota en el monitor para enviar ese reporte, las cosas no se te hubieran olvidado.
Debido a lo común que es este problema en la cotidianidad de las personas, una de las categorías de apps con más opciones precisamente son las de Listas de Tareas.
Sí, esas apps donde vas poniendo todo lo que tienes que hacer y cada vez que realizas la actividad tienes que completarla en la aplicación.
Además de eso, en ellas puedes programar recordatorios para tus tareas pendientes, clasificarlas por urgencia, separarlas por proyectos, etiquetarlas por categorías y hasta compartirlas con otras personas.
Ejemplos de estas apps existen muchas, podrían ser desde las que son inherentes a iOS como Recordatorios o en Android como Task, o bien la que tienes en Microsoft To Do, hasta las que podemos descargar como Any.do, ClickUp, MeisterTask, Things 3, o una de mis preferidas, Todoist.
Basta con que pongas “Lista de Tareas” en el buscador de App Store o de Play Store para que veas todas las opciones que pueden existir.
El problema entonces, como puedes ver, no es que falten opciones para hacerlo, es que, aun cuando tenemos todas estas maravillosas aplicaciones, las personas no las usan del todo.
Entiendo que no es algo sencillo, que lleva tiempo organizar todas las tareas pendientes en un solo lugar y hasta, como lo he escuchado en algunos lugares, “¿Para qué apuntar mi tarea pendiente si es más fácil hacerla y ya?”
Lo realmente importante es que, conforme vas colocando en estas apps tus tareas, lo primero que sucede es que puedes comenzar a percibir el efecto de descargar la mente, dejando lo que tienes que hacer fuera de tu cabeza.
Ahora bien, el cómo lograr realmente utilizar estas herramientas lo dejaremos para otro blog. Por ahora, me gustaría que pensaras que las aplicaciones de listas de tareas son una entrada perfecta para ir mejorando tu día a día con tecnología.
Así que, a desempolvar nuestra herramienta preferida para vaciar ahí todo eso que tenemos que hacer y que de repente olvidamos.



